Historia de Ercávica

La historia de Ercávica como municipio romano, comienza con la rendicion a Tiberio Sempronio Graco en el 179 a.C.

Origen de la ciudad

La ciudad romana de Ercávica se ubica en un cerro alargado en sentido N-S conocido como el Castro de Santaver, que, a modo de península, se eleva sobre la margen izquierda del río Guadiela ocupando 20 Ha dentro de un recinto amurallado. Las noticias más antiguas sobre la misma las tenemos por fuente de Tito Livio y Ptolomeo. El primero alude a la Erkauika indígena como “nobilis et potens civitas”, finalmente rendida a Tiberio Sempronio Graco el 179 a. C.  

Ptolomeo hace referencia a su topónimo, que es compartido por otra ciudad en territorio de los vascones. A pesar de la escasa presencia de fuentes escritas que mencionen la ciudad celtibérica, la existencia de cerámica indígena en otro cerro situado a poca distancia, la Muela de Alcocer, apunta a una situación próxima con una evidente vinculación histórica. Del mismo modo, la existencia de monedas prerromanas con la leyenda Erkauika en el cerro reafirma ésta hipótesis.

Criptopórtico de Ercávica
Criptopórtico en dos alturas
Moneda romana acuñada en Ercávica
Moneda acuñada en el municipio romano de Ercávica, S.I
Busto hallado en la excavación de Ercávica (museo arqueológico de Cuenca)
Busto hallado en la excavación de Ercávica (museo arqueológico de Cuenca)

Guerras celtibéricas

En el transcurso de las guerras celtibéricas (S.II a.C) la ciudad celtibérica de Erkauika, a decir de Tito Livio,  impresionada por los desastres sufridos por otros pueblos del entorno, abrió sus puertas a los romanos. El autor latino narra que esta rendición no fue sincera y que cuando Graco retiró sus tropas de la comarca las hostilidades volvieron a comenzar hasta que la ciudad se rindió, junto a Segóbriga, como consecuencia de la batalla del Monte Chanus (actual Moncayo).

El envío de legados senatoriales para reorganizar administrativa y políticamente la Celtiberia pacificada (133 a.C) trajo consigo una reapertura de las hostilidades entre el 114 y el 93 a.C en las que Ercavica tuvo un papel importante. Poco después, como producto del conflicto civil entre Mario y Sila en la península (83-72 a.C), las tropas de Quinto Sertorio –partidario de Mario- debieron destruir la ciudad celtibérica a tenor de la presencia en la Muela de Alcocer de un proyectil de plomo con la leyenda – Q.SERT.PROCOS-

Fundación

Con la destrucción de la ciudad celtibérica la maquinaria romana planifica la fundación de una ciudad cercana que actúe como eje vertebrador y foco de romanización en la región, adoptando el topónimo prerromano. Pese a que desconocemos el momento preciso de dicha creación, ésta no debe ser anterior a la primera mitad del S.I a.C. 

Su ubicación en altura y la fortificación de todo el perímetro nos indica la persistencia de la conflictividad e inestabilidad política en la región. De este modo, su posición privilegiada sobre el valle actuaría como centinela de posibles incursiones enemigas. Del mismo modo, la urbs  sería testigo de la calzada que unía Segóbriga con Segontia, aglutinando las dos mesetas.

Restos de la basílica
Restos de la basílica